Y entonces una tarde fría ella, salió a caminar llevando en mano
su cuaderno favorito y una pluma, se sentó a la orilla de aquel rió tan hermoso, el viento soplaba fuertemente y eso provocaba que su largo cabello se
moviera un poco.
Mientras en su reproductor de música sonaba aquella canción con
la cual lo recordaba a el, suspiro y comenzó
a escribir un poco acerca de su gran
amor que sentía por el las líneas decían lo siguiente – Te amo a pesar de todo, me niego a olvidarte porque mi corazón lo robaste desde aquel primer día, en que
nuestras mirada se cruzaron. Te amo aun
con tantas fuerzas, te amo, te amo, te amo……
Al terminar de escribir aquel texto, cerro su cuaderno, subió un
poco más el cierre de su sudadera, limpio aquellas lagrimas que habían brotado
de aquellos ojos color miel, se puso de pie y tomo de nuevo el rumbo que la llevaría
de nuevo a casa.

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