A noche vi que de esos ojos color
miel brotaban algunas lágrimas.
Te mire y no pude evitar sentir que
mi corazón se debilitara al ver que esos ojos derramaran lágrimas de dolor.
No quise decir nada al respecto,
solo me senté a tu lado y en silencio para no interrumpirte, tus lágrimas mostraban algo de dolor mientras brotaban de aquellos ojos tan
hermosos que mi hermana tiene.
Por mi mente pasaban las palabras
-mi hermana bonita porque lloras?? Sin decirte
me hinque enfrente de ti y sin decirte nada te mire tiernamente, limpie
las lágrimas que habían brotado de tu ojos me acerque a ti y bese tu mejilla y
te abrace fuertemente y comenzaste a llorar sin darme alguna explicación.
Mientras llorabas susurraba en tu
oído palabras que te dieran fuerzas.
Al ver que mi esfuerzo había sido
en vano, te tome fuertemente en mis brazos y te hice saber que, todo estaría
bien. Tu llanto poco a poco se fue calmando hasta que dejaste de llorar por
completo.
Recuerdo que me diste un abrazo más
fuerte de lo que solías abrazarme, me pediste por un momento que no te soltara
que solo te abrazar y que no dijera nada.
Te abrace más fuerte, y luego de
minutos te solté. Limpie aquellas lagrimas que habían brotado de aquellos ojos
color miel, y te sonreí tiernamente de
nuevo, te ayude a ponerte en pie nuevamente y cuando me asegure de que estarías
bien.
Dije que te quería mucho más de lo
que tu podías imaginar. Solté tu mano poco a poco y me retire
Para darte un poco de espacio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario