Caminando sin rumbo fijo donde llegar, llegaste tu a mi
encuentro.
Me tomaste de la mano y me llevaste a caminar nuevamente por
nuestro horizonte construido, sabias que algo en mi andaba mal..!!!
Caminaste conmigo porque sabias que si me dejabas sola no sería
capas de seguir adelante por mi propia cuenta.
Al llegar ahí, me enseñaste un lugar que cuando nos sentíamos tristes,
ese lugar estaba lleno de momentos maravillosos.
Te quedaste un tiempo ahí conmigo porque querías ayudarme a
restaurar nuevamente cada herida,
ocasionada durante el viaje.
Cuidaste, de mi el tiempo que fue necesario querías asegurarte
que estaba completamente bien para seguir la batalla juntas.
Sabia que algo en ti tampoco estaba bien y fingimos ser fuertes
para que la otra pudiera ver que aun podíamos escucharnos.
Sabíamos perfectamente bien las dos que teníamos tantos
recuerdos que se juntaron pero que si uníamos nuestras fuerzas juntas íbamos a
salir de todo esto.
Durante todo este proceso cuidaste mucho de mi, me protegiste lo
suficiente para que no me pasara nada.
Cuidaste muy bien de mi, y agradezco que lo hayas hecho.
Ahora yo estoy aquí para
cuidarte durante todo este proceso y estar siempre para ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario